Personajes e historia

Barrios de Valladolid: Las Delicias.

14 julio, 2016

Icónico barrio obrero de la ciudad, Las Delicias ha nacido y crecido al amparo de los talleres ferroviarios y de factorías como IVECO. Con sus fiestas populares a la vuelta de la esquina y viendo peligrar su título como zona más poblada de Valladolid, repasamos la historia del barrio Las Delicias.

Una historia ligada al ferrocarril 

El barrio se gestó al amparo del tren, el mismo que lo ha aislado siempre del centro de Valladolid. Fue, de hecho, el primer asentamiento de la ciudad en saltar la barrera geográfica del ferrocarril. La industria ferroviaria es también la responsable del nombre de la zona, que sus vecinos autoproclamaron a imitación del barrio homónimo en Madrid, igualmente integrado por trabajadores ligados a esta industria.

Hay constancia de asentamientos al este de los talleres de RENFE desde el año 1880, donde hoy comienza la avenida Segovia, conocida entonces como la calle Delicias de la Estación, siguiendo el modelo madrileño.

El barrio de Las Delicias se asentó en Valladolid siguiendo un modelo que lo diferenciaba de otras zonas coetáneas: gracias a una distribución basada en la parcelación de terreno y a los caminos rurales ya existentes –hoy las vías principales del barrio-, se logró una distribución ordenada pese al rápido aumento de población.

Inauguración del tunel de  Las Delicias, que permitió a sus vecinos salvar la barrera del tren

Inauguración del tunel de Las Delicias, que permitió a sus vecinos salvar la barrera del tren

 

Su crecimiento ha sido siempre constante –con la excepción del periodo de posguerra y – hasta hace una década. El reguero de nuevos vecinos amplía el barrio durante los primeros años del pasado siglo hacia el sur, sobre las fincas de Francisco Caamaño, y hacia el norte, sobre los lotes de terreno de Pedro Tranque y de Tomás Villanueva. Surgen entonces las calles Arca Real, Caamaño o Embajadores, y araña terreno la Avenida de Segovia. En apenas tres décadas se han consolidado los nuevos barrios obreros y han logrado su reconocimiento a ojos del Ayuntamiento que, sin embargo, deja al barrio huérfano de infraestructuras básicas.

Los años 30 irrumpen como un lastre al frenético crecimiento de Las Delicias. La especulación –llegando a construir nuevas viviendas en patios-, la falta de urbanización y la posguerra marcan un punto de inflexión en la tendencia que se había seguido hasta el momento. Hay, sin embargo, algún ejemplo importante de construcción, como el bloque levantado en 1937 por la Obra Nacional Sindicalista junto al paseo de San Isidro –curiosamente conocido como ‘de la República’-, un proyecto más ambicioso que renunció a tres alturas y a tres bloques –realizados con posterioridad-.

Años 60, la revolución del barrio

La transformación más profunda que ha vivido el barrio llegó en la década de los años 60, con la aceleración económica y la implantación de los talleres de FASA  y de IVECO. Ayudó que, poco antes, en los 50, el Ayuntamiento abriese dos túneles que permitían a la población salvar la barrera del tren con seguridad.

Entre 1961 y 1963 se construyen tres de los grupos de viviendas más conocidos del barrio: el poblado industrial Arca Real (1961, 931 viviendas), las viudas (1962, 180 viviendas) y el polígono Jesús Aramburu (1963, 600 viviendas). Poco después se levantaron el poblado de Canterac (1964, 440 viviendas) y el de FASA (1965-66).
Fue una época de auténtica explosión poblacional en Las Delicias. La cesión de la iniciativa a la empresa privada y la llegada masiva de nuevos vecinos marcaron una construcción que sacrifica la mayoría de las casas molineras y apuesta por la vivienda colectiva, la construcción en altura y las calles estrechas, a veces más de lo previsto en la normativa. Algunas zonas, incluso, como el poblado de Canterac y el de Arca Real, estaban destinadas a uso industrial pero se reconvirtieron para acoger a la nueva población.

A la derecha, los vecinos se manifiestan al grito de  'No más discriminación, queremos pavimentación'. A la izquierda, una calle sin pavimentar. Ambas imágenes fueron tomadas en los años 70.

A la derecha, los vecinos se manifiestan al grito de ‘No más discriminación, queremos pavimentación’. A la izquierda, una calle sin pavimentar. Ambas imágenes fueron tomadas en los años 70.

El intenso crecimiento no tuvo un proceso paralelo de dotaciones urbanísticas. El barrio apenas tenía espacio para albergar infraestructuras que dieran servicio a la numerosa población que allí residía. La solución que se encuentra es situar estas edificaciones en la periferia, menos congestionada. Así, se incorporan unos terrenos de antiguo uso militar que pasan a acoger un instituto de educación secundaria, mientras que la zona de Canterac cuenta con una hilera de edificios dotacionales – colegios, institutos, centro cívico…-. Al otro extremo del barrio se sitúa el segundo parque de Las Delicias, el de la Paz, reivindicación de una ciudadanía que se opuso firmemente a la edificación en ese pequeño espacio abierto.

 

El barrio con más vecinos…por poco

Las Delicias, con más de 160 hectáreas de extensión, aglutina una enorme cantidad de edificios, fruto de su rápido crecimiento y de la especulación. Entre ellos se conservan seis parroquias, entre las que destaca la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, a quien le rinden homenaje en las fiestas populares cada 16 de julio. El templo, en la plaza homónima, fue construido entre 1937 y 1947, con influencia de las claves expresionistas que en aquella época entusiasmaban a los arquitectos alemanes.
Las restantes parroquias de las Delicias son las dedicadas a San Francisco de Asís, Santo Toribio, el Dulce Nombre de María, la Inmaculada Concepción y La Milagrosa.
En el barrio destaca el pequeño comercio y la hostelería, sectores que protagonizan la actividad económica de la zona y que encuentran su eje principal en el entorno de las calles Arca Real y Embajadores y de la Avenida Segovia; además de en el Mercado Municipal de las Delicias. De todas las licencias concedidas, la amplia mayoría son empresariales –más de 2.000- y, de estas, una buena parte son de tiendas, bares y restaurantes y alguna pequeña empresa, sobre todo, de construcción o reparación de vehículos.

Dos imágenes actuales: la Avenida Segovia, una de las arterias principales del barrio, y el Parque de la Paz.

Dos imágenes actuales: la Avenida Segovia, una de las arterias principales del barrio, y el Parque de la Paz.

En la actualidad, Las Delicias es el barrio de Valladolid con más población, un título que ahora le disputa Parquesol: mientras que el centario barrio suma 27.538 residentes, el del Cerro de la Gallinera ya alcanza los 26.086. En menos de 30 años desde su fundación ha superado, incluso, a La Rondilla. El envejecimiento de la población y la pérdida de vecinos, hasta 10.000 en tres décadas, castiga a uno de los barrios más vetustos de la ciudad; pero, si Las Delicias sabe de algo, es de plantarle cara a los nuevos tiempos.

 

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