Arte y Museos

‘Creadores. Abismo Humano’, aproximación estética a la ruptura en Valladolid

4 marzo, 2016

La exposición ‘Creadores. Abismo Humano’ reúne las reflexiones de siete artistas de Valladolid

¿Somos conscientes del abismo al que nos dirigimos?

El artista vallisoletano Germán Sinova nos reta a responder. El abismo al que se refiere Sinova y los otros seis artistas que participan en la muestra ‘Creadores. Abismo humano’, abierto como una llaga en una época de crisis global: económica, migratoria, social, política, personal. La violencia y el sentimiento de ruptura protagonizan está aproximación estética al omnipresente abismo humano que organiza el proyecto europeo CreArt, y que puede visitarse en la sala de las francesas hasta el próximo tres de abril.

El arte como altavoz de la denuncia social es, precisamente, uno de los rasgos comunes en la obra de los siete artistas que supo apreciar el comisario de la muestra, Lucas Cuturi. El austriaco, que ya contactó con el universo CreArt ejerciendo como curator de la exposición The City and me (itinerante en Pardubice, Linz y Génova entre junio de 2015 y el pasado diez de enero), repite la experiencia ante un nuevo reto: hilar la obra de artistas tan distintos como Amaya Bombín, David del Bosque, Julio Falagán, Eduardo Hurtado, belén, Patricia Sandonis y Germán Sinova. “Todos ellos tienen un acercamiento crítico a los problemas sociales”, explicó Cuturi durante la inauguración de la muestra, quien asegura que su intuición se confirmó cuando pudo conocerlos en persona, el pasado mes de noviembre. “Conversamos sobre la violencia y lo mucho que nos preocupa que sea un fenómeno altamente tolerado”.

Creadores Abismo Humano

David Hurtado, Amaya Bombín, Patricia Sandonis, Germán Sinova y Julio Falagán.

Del abismo colectivo…

Julio Falagán

La pospuesta de Julio Falagán

“El trabajo de un artista no es dar respuestas ni certezas, sino poner un tema sobre la mesa”, sentencia Julio Falagán sobre su propuesta, ‘Prioridad absoluta’. Con un acertado juego de tinta china y collage denuncia la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución Española que el artista vivió “con cierto espanto”.

Los cinco dibujos representan, con un estilo clásico, edificios emblemáticos, sede de los principales bancos del país rescatados. Estos “nuevos castillos donde se trazan las estrategias a seguir en el campo de batalla, que no es otro que el mercado”, como los define Falagán, aparecen protegidos por ejércitos armados –con la técnica del collage-. En frente de la serie, un maletín lleno de copias falsas de billetes completa una instalación que el artista resume con un escueto pero efectivo “Primero la banca, después el pueblo”.

En la capilla destacan dos instalaciones que representan distintas visiones de la crisis migratoria, firmadas por David del Bosque y Amaya Bombín. Una cascada de diecisiete metros, en vibrante rojo, sello inconfundible de Bombín, ocupa el espacio vertical del crucero. ‘Roots’, con un nacimiento difícil de localizar y un crecimiento inconcluso que no llega a asentarse en suelo firme, “habla de la búsqueda de una identidad”, de esas personas expulsadas de sus países que no han encontrado su sitio. La que nos presenta Bombín es una búsqueda impregnada por la incertidumbre “tan a la orden del día”, como lamenta la artista; pero, sin embargo, con un poso de positivismo: “si hay raíces quiere decir que hay una semilla, aunque esté escondida”.

Roots es el mejor complemento a la obra presentada por David del Bosque, ‘Huída’, una explosión de color realizada en PVC, ABS. Su significado es, sin embargo, menos amable que su apariencia. La pieza refleja el momento anterior a la violencia –representado por las armónicas líneas que escalan el altar- y, después, la irrupción de las migraciones, el movimiento. El artista invita a los visitantes a interactuar con su obra, a meterse dentro de ella, a sentir el caos desde dentro.

Roots, de Amaya Bombín / La huída, de David Hurtado

Roots, de Amaya Bombín / La huída, de David Hurtado

…al abismo personal

La crisis colectiva de las migraciones comparte espacio con el drama introspectivo que presenta Eduardo Hurtado. Frente a las raíces inconclusas se proyecta la pieza de videoarte ‘S/T (Ander)’. Un fondo blanco y un rostro cubierto dan voz a los conflictos personales que convierten a una persona en torturador y en torturado. El artista lo acompaña con estas líneas: “Es la noche. El lobo. El tambor. Un sudor helado agonizante. Jauría, No puedes huir. Te quedas conmigo, me tapas la boca, fuerte, incluso, haciéndome daño, sin dejarme respirar. Si te pongo nombre te escapas” (Eduardo Hurtado).

Patricia Sandonis da continuidad a esta línea introspectiva con su instalación ’Dark Mountain’. El abismo interior se vislumbra entre las áridas rocas y las oscuras leyendas del Devils Peak (Sudáfrica), la montaña del diablo (Alemania) y otras ‘montañas negras’, que la artista combina con vivencias más personales y aborda sin perder de vista la perspectiva nietzscheriana. Junto a un lienzo que representa la leyenda negra del pico sudafricano, y a otros nueve de varias ‘black mountains’, la artista ha distribuido escombros que obtuvo de una montaña berlinesa hecha con los restos de los edificios destruidos durante la Segunda Guerra Mundial. Su objetivo: sacudir la narración histórica establecida para plantear una nueva forma de percibir el pasado desde la perspectiva que concede el presente.

patricia sinovas y belen

Black Mountains, de Patricia Sinovas / ¿Qué tal?,. de Belén

La propuesta de Belén (Belén Rodríguez) opta por encarar al espectador con su abismo personal a través del abismo de la propia creadora. El vídeo ‘¿Qué tal estás?’ es un claro ejercicio de introspección. Recoge las líneas que la artista escribió a un amigo poco después de un momento de colapso, que se suceden sobre las imágenes que la artista grabó durante su residencia en Linz (Austria). Es la palabra la que condiciona un paisaje cambiante y subjetivo, que invita al espectador a transitar por su abismo personal, a perderse, pero solo para encontrarse de nuevo.

Germán Sinovas cierra la muestra con una profunda reflexión acerca de los medios de comunicación, del diálogo que establecen con el ciudadano y del abismo social y global al que nos dirigimos. Las noticias que componen ’28 días 1/28 de diciembre’ son una desalentadora muestra de la realidad que vivimos. Sinovas ha dispuesto una silla por día, sobre la que descansan las 27 noticias (una queda vacía en referencia al silencio informativo del día 25 de diciembre). En el centro, una pantalla que repite la misma secuencia de una mujer moviendo su cabello bajo el explícito título ‘Madness’ (locura).

Anestesiados ante la sobreinformación, quizá, no seamos conscientes de ese abismo humano al que nos dirigimos, ni de la alta tolerancia y permisividad que concedemos a los episodios violentos. El arte, una vez más, es un pellizco para despertar del letargo.

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