Arte y Museos

La Edad dorada de la escultura: Berruguete y Juan de Juni, referentes del siglo XVI. Visita al Museo Nacional de Escultura (III)

7 marzo, 2017

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Un retablo de colosales dimensiones nos abre las puertas al Renacimiento español en el Museo Nacional de Escultura: es el que Alonso Berruguete creó para la iglesia de San Benito, de un tamaño tal que, desmontado, ocupa tres salas.

(Clic en cada imagen para ampliar)

Estamos ante una de las mayores empresas que acometió el genial escultor y la mejor guía para comprender su peculiar estilo, influenciado por su estancia en Italia, donde bebió de un clasicismo que supo conjugar con el estilo castellano: los putti (angelillos típicos de la decoración clasicista italiana), el uso del dorado, la vista de perfil de mujeres emparejadas… . No en vano, Berruguete residió en Roma justo cuando Miguel Ángel concluía la Capilla Sixtina.

Si observamos de cerca la escena de la Adoración, podemos percatarnos de las distintas fases de la ‘técnica del estofado’. El rostro de María aparece salpicado por pequeñas manchas blancas: es la capa de yeso que se aplicaba sobre la madera que, mezclado con pegamento, permitía la aplicación de láminas de pan de oro.

Detalle del retablo. En el rostro se puede apreciar la técnica del estofado.

Detalle del retablo. En el rostro se puede apreciar la técnica del estofado.

Otra de las joyas que abandonaron el Monasterio de San Benito a causa de la desamortización es la imponente sillería que se exhibe en la primera planta (1525-1529). Cada asiento tiene sus propias escenas talladas, algunas, con maderas que se engarzan en la de nogal para crear policromía.

Sillería de San Benito. Andrés de Nájera y otros  1525 - 1529

Sillería de San Benito.
Andrés de Nájera y otros 1525 – 1529

Nuestro recorrido por el Renacimiento castellano continúa en la Sala 8 con otro de los maestros de la talla en madera, el francés Juan de Juni. Una de sus obras cumbres es el Santo Entierro que realizó para el desaparecido convento de San Francisco y que hoy se expone en el Museo Nacional de Escultura. Su marcado carácter escenográfico recae sobre las figuras que rodean el cuerpo de Jesús, que imprimen un intenso dramatismo a través de sus rostros y sus manos: José de Arimatea nos muestra una espina, San Juan sujeta a una María que quiere abalanzarse sobre su hijo muerto, María Magdalena y Nicodemo cierran la trágica narración. Nos detenemos un segundo en esta última figura, porque tiene un curioso detalle que puede pasar desapercibido: la parte de su ropaje más ajada es la zona que conserva la pintura del siglo XVI. Es un acertado guiño de los restauradores que quieren dejar constancia de la ornamentación original.

Santo Entierro. Juan de Juni 1541 - 1544

Santo Entierro. Juan de Juni 1541 – 1544

 

La siguiente composición, un Calvario, también de Juan de Juni, insiste en esta intención de expresividad y teatralidad y en los poderosos volúmenes propios del autor galo. Las figuras inferiores, sin pintura, son unas de las piezas del Museo que mejor permiten apreciar el trato de la madera.

Calvario de la capilla de los Águila. Juan de Juni, 1556 - 1557

Calvario de la capilla de los Águila. Juan de Juni, 1556 – 1557

Nos acercamos a la mitad del siglo XVI. Con el reinado de Felipe II, desde 1556, se imponen unos cánones cercanos al estilo italiano y autores que hasta entonces habían sido referentes, como el propio Juan de Juni, entran en declive. El dramatismo castellano cede ante la serenidad y el clasicismo que llegan desde Italia.

El contraste, como vemos en la siguiente sala, es evidente. Aparecen escenas carentes de sentimiento y rostros con una expresividad casi nula. Es palpable en la enorme pintura de Antonio Moro, en el relieve de Pedro de la Cuadra o en el Calvario de Pompeo Leoni,  que reflejan el influjo que tuvo esta moda en el Renacimiento español y en su transición a un nuevo estilo.

 

 

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2 Comentarios

  • Reply Nieves Baeza 17 julio, 2018 at 08:57

    En la Iglesia de Santiago de Valladolid tenemos una de las piezas más antologías de Alonso Berruguete y del Renacimiento que en la Adoración de los Reyes Magos. http://domuspucelae.blogspot.com/2014/01/theatrum-retablo-de-los-reyes-magos.html?m=1

    • Reply administrador 18 julio, 2018 at 06:26

      ¡Qué maravilla! Gracias por compartirlo con nosotros.

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