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Ana de Austria. La reina de ‘Los tres mosqueteros’ nació en Valladolid

5 febrero, 2020

Ana Mauricia de Austria y Austria-Estiria ha pasado al imaginario popular como la Reina Ana de Francia cuyo honor defendieron Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas.

Lo que pocos saben es que la “bella y orgullosa” reina (así la describe el escritor francés) nació en Valladolid. La joven protegida por d’Artagnan en Los Tres Mosqueteros y que reaparece en sus posteriores entregas Veinte años después y El vizconde de Bragelonne tuvo tal vida que bien podría haber protagonizado su propia trilogía.

Su infancia en Valladolid

Hija de Felipe III y Margarita de Austria, la infanta nació Valladolid el 22 de septiembre de 1601. Su alto linaje enraizaba con los emperadores Carlos I e Isabel de Portugal y ascendía hasta los Reyes Católicos. Por rama materna descendía del emperador Fernando I de Habsburgo y los reyes de Bohemia y Hungría.

Se cree que el nacimiento tuvo lugar en el Palacio Real (en la actual plaza de San Pablo), si bien hay autores que sostienen que el alumbramiento pudo tener lugar en el palacio de los Condes de Benavente (en la plaza de la Trinidad) porque el Palacio pudiera encontrarse en obras.

Retratos de Ana Mauricia realizados por Juan Pantoja de la Cruz en 1602, 1604 y 1607

La primogénita del matrimonio real fue bautizada en la iglesia de San Pablo. El acto fue todo un acontecimiento social como relata el cronista don Luis Cabrera de Córdoba en Relaciones de las cosas sucedidas en la Corte de España desde 1599 hasta 1614.

Cardenales tan importantes como el de Toledo, nobles como el duque de Parma, el marqués de Velada o el conde de Alba, señores como Pedro de Médici y diplomáticos como el embajador de Venecia acudieron a Valladolid.

Como era costumbre, se construyó un pasadizo de madera para que la infanta y su comitiva llegaran al templo. La estructura, cubierta, dejaba libres los laterales “con solo los maderos de las barandas, para que se pudiese ver de abajo el acompañamiento, cubierto de tela de brocado”. A su término, el suelo se encontraba “cubierto de almohadas muy ricas”.

El mismo libro nos describe la ostentosidad del acto: habla de una “pila de plata” o de un “brasero de plata” con “muchas piedras de colores, de diamantes, rubíes y esmeraldas” y de “todo el suelo de la capilla cubierto de ricas almohadas”. Aquella noche hubo luminarias en las calles de Valladolid.

Pasó su primera infancia en nuestra ciudad, donde Felipe III estableció la Corte hasta que en 1606 decide trasladarla a Madrid.  

De izquierda a derecha: retrato ecuestre por Jean Saint-Igny, retrato de Ana de Austria con el traje de su coronación por Peter Paul Rubens (h. 1622-1625) y retrato por Rubens (h.1622)

Reina de Francia

Su ascenso al trono llegó, como era habitual, de la mano de un matrimonio concertado. Fue un intercambio de cartas: Isabel de Francia se casó con el hermano de Ana, Felipe IV, mientras que esta, con solo 14 años, contrajo matrimonio con Luis XIII de Francia.

El matrimonio de Ana con el delfín fue infeliz desde el principio. La niña se vio en un país extranjero, ignorada por un marido que no la prestaba atención, rodeada por una corte que la miraba con hostilidad -una actitud que era azuzada por el cardenal Richelieu- y golpeada por el desdén de la reina madre, María de Médici, empeñada en controlar todo lo relativo a su hijo.

Llegó a estar tan señalada por la Corte que a punto estuvo de ser acusada de traición por la estrecha relación que siempre mantuvo con su hermano. La salvó la concepción del esperado heredero, Luis XIV. Ana tenía casi 40 años. Poco después llegó su segundo hijo, Felipe, y siendo estos niños moría el rey.

De izquierda a derecha: la reina con su hijo Luis, ‘el rey Sol’; Ana, reina regente, con sus hijos Luis y Felipe (anónimo) y retrato por Charles y Henri Beaubrun (h. 1659)

Pese a los intentos de Luis XIII por limitar sus derechos como regente –dejó constancia de ello en su testamento- logró convencer al Parlamento para que anulase los deseos póstumos del rey y hacerse con las riendas de Francia hasta la mayoría de edad de Luis XIV.

Se retiró a su castillo en Val-de-grace, ya apartada de la vida política, hasta sus últimos días. Murió en 1666 en París por un cáncer de mama. El suyo es uno de los primeros casos de la historia documentados.

En Los Tres Mosqueteros

Alejandro Dumas se refiere a ella como “bella y orgullosa”. El novelista se recrea en no pocas líneas con el aspecto de la reina.


“Su caminar era el de una reina o de una diosa; sus ojos, que despedían reflejos de esmeralda, eran perfectamente bellos y al mismo tiempo llenos de dulzura y de majestad”

Es solo una pequeña muestra de los halagos que le dedica el escritor. Además de su hermosura, Dumas refleja en su novela el ambiente hostil en el que la reina tuvo que aprender a desenvolverse y que, por lo que sabemos, debió ser real.

“Ana de Austria, privada de la confianza de su marido, perseguida por el odio del cardenal, que no podía perdonarle haber rechazado un sentimiento más dulce”

“Ana de Austria había visto caer a su alrededor a sus servidores más abnegados, sus confidentes más íntimos, sus favoritos más queridos. Como esos desgraciados dotados de un don funesto, llevaba la desgracia a cuanto tocaba; su amistad era un signo fatal que apelaba a la persecución”.

Algunas de las actrices que han interpretado a la reina Ana de Francia. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Angela Lansbury (Los tres mosqueteros, 1948), Laura Valenzuela (Cyrano y d’Artagnan, 1964), Geraldine Chaplin (Los tres mosqueteros, 1973, y Los cuatro mosqueteros, 1974. Repitió en 1989 con El regreso de los mosqueteros), Anne Parillaud (El hombre de la máscara de hierro, 1998), Alexandra Dowling (Los mosqueteros, serie de televisión, 2014-2016) y Juno Temple (Los tres mosqueteros, 2011).

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2 Comentarios

  • Reply Mari Carmen Rodriguez Viejo 8 febrero, 2020 at 16:17

    En una exposición de pintura en la calle Pasión de Valladolid según su documentación nació en Cigales (Valladolid) por eso en conmemoración a ella el Colegio de Cigales se llama Ana de Austria.

    • Reply administrador 10 febrero, 2020 at 12:33

      En esta entrada hablamos de Ana Mauricia de Austria, reina consorte de Francia y esposa de Luis XIII de Francia.
      En Cigales nació Ana de Austria, reina consorte de España y Portugal y cuarta esposa de Felipe II. Es madre de Felipe III. La Ana de la que nos hablas en tu comentario es, por tanto, abuela de esta Ana (Mauricia) de Austria.
      ¡Gracias por leernos!

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