Oda a ‘las virtudes’ de los materiales en la nueva muestra de Esther Gatón

La artista vallisoletana Esther Gatón ensalza ‘las virtudes’ del material y lo reivindica como fuente de inspiración en una nueva exposición que la trae de vuelta a su ciudad natal: esta es la tercera muestra dedicada a artistas locales de las ocho que acogerá este año la Sala 0 del Museo Patio Herreriano.

Desde el propio nombre de la propuesta, ‘Las virtudes’, la artista exhibe su interés por las “cualidades intrínsecas y únicas de cada material”. Considera que su trabajo “no es imponer una forma al material, sino escucharlo y moldearlo, dar la bienvenida a lo que va surgiendo”; una declaración de principios que mantiene en todo el proceso creativo. “En el arte, como en la vida, creo que es mejor lo que va brotando. Además, por muchos esquemas previos que hagas nunca eres capaz de prever las sorpresas que da cada espacio”, incluso cuando la muestra, como es el caso, ha sido diseñada en exclusiva para una sala concreta. Sí defiende, no obstante, el boceto previo, pero “nunca como algo cerrado, sino como una ayuda para lanzarte a por el proyecto”.

Una filosofía de la que ha hecho gala en el montaje al que se ha entregado durante dos jornadas. Así, con la fluidez como norma, surgió la idea de mostrar el contexto en el que crea, su estudio madrileño, un giro que hace que el visitante se sienta un testigo privilegiado del proceso.

Las dimensiones del estudio han sido replicadas en una estructura de cáñamo “respetando así la escala original en la que las piezas aparecen”. La iluminación también recrea este ambiente gracias al “tornasolado que quiere imitar la luz natural y en la artificial, ya que yo trabajo tanto por el día como por la noche; el tono naranja es la luz de una estufa que casi nunca apago por el frío, está tan presente que es casi parte de cada pieza”. El blanco que ilumina el fondo responde esa máxima de fluidez: durante el montaje, explica, le pareció “que encajaba, resaltaba algunas piezas y mantenía un guiño a la iluminación de la sala”.

El material, siempre protagonista en la obra de Gatón, revela, bajo sus manos, sus caracteres (sus virtudes, puntualiza). Ella, que se confiesa interesada y apasionada por la experimentación con los materiales, juega aquí con el cáñamo, con el cobre y el latón hechos cables, con la silicona que cuelga en forma de pellejos y con el poliestireno extruido. Es este, un aislante térmico utilizado en construcción, el que pone de manifiesto otra de las reivindicaciones de la artista: el uso de materiales “considerados innobles”

Lejos de ofrecer una explicación formal de la muestra, como cabría esperar, el relato que ha escrito la comisaria Julia Morandeira en sincronía con Esther Gatón para la ocasión –puede leerse sobre las paredes de la sala- huye de academicismos para adentrarse en el terreno de la ficción. La simbiosis entre ambas narrativas propone un juego de imaginación al visitante sobre un futuro distópico en el que los humanos necesitan fabricar nuevas pieles que les protejan de la toxicidad que asola el planeta (¿no se asemejan los pellejos de silicona a jirones de piel?).

“Nos dimos cuenta de que un texto explicativo ‘mataría’ las piezas”, explica Gatón. Lejos de todo bagaje académico, las primeras líneas nos sumergen en un universo posapocalíptico: “La última guerra nuclear del periodo de la Gran Debacle que asoló el planeta fue la más decisiva de todas”.

  • Información sobre Esther Gatón en esthergaton.net
  • ‘Las virtudes’, de Esther Gatón, en la Sala 0 del Patio Herreriano.
  • Hasta el 20 de mayo. De martes a viernes, de 11 a 14 y de 17 a 20 horas; sábados de 11 a 20 horas y domingos de 11 a 15 horas (festivos abierto).
  • Entrada gratuita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>